Mecenazgos (3): Dumbarton OaksTiempo de lectura: 3'

En este nuevo artículo de la serie ‘Mecenazgos‘ os hago un poco de trampa, porque Dumbarton Oaks no es una persona, sino el nombre de una de las propiedades de los auténticos mecenas de la obra de Ígor Stravinksy que recibe este nombre.

Tengo guardado en la memoria que la primera vez que oí hablar del Concierto en mi bemol de Stravinsky, me lo presentaron como un Brandenburg del compositor ruso. No recuerdo quién me lo dijo, pero me lo explicó así.

La otra cosa que sé a ciencia cierta es que olvidé inmediatamente el nombre de Concierto en mi bemol y lo sustituí por el sobrenombre con el que ha pasado a la historia: Dumbarton Oaks.

En cuanto a la conexión con Bach, hay quien dice que así lo expresó el mismo compositor. Yo aún no lo he encontrado. Por otra parte, son evidentes algunas conexiones con el concerto grosso barroco. También se relaciona una parte de la orquestación y los roles de los instrumentistas, sobre todo con el Tercero de los Brandenburgo de Bach. Tampoco escapa la textura contrapuntística y la fuga del último movimiento, aunque suena a marcha.

Los mecenas de #Stravinsky forman una larga lista, con numerosas y conocidas composiciones encargadas por todo tipo de personalidades y ocasiones. Tampoco le faltaron los apoyos anónimos identificados después como notables figuras del ámbito musical.Haz click para twittear

Los mecenas de Stravinsky forman una larga lista, con numerosas y conocidas composiciones y estrenos encargadas por todo tipo de personalidades y ocasiones. Tampoco le faltaron los apoyos anónimos identificados después como notables figuras del ámbito musical.

Con respecto a la obra que nos ocupa, el encargo lo hicieron Robert Woods Bliss (1875-1962) y Mildred Barnes Bliss (1879-1969) para celebrar su 30º aniversario de boda. Dicen que fue la última pieza que Stravinsky terminó en Europa, antes de establecerse definitivamente en EE.UU.

Parece que en su favor intercedió Nadia Boulanger (de la que tengo ganas de hablaros). De hecho, fue ella misma quien dirigió el estreno de la obra mientras el compositor estaba en el hospital. ¿Dónde se interpretó? Pues en la sala de música de Dumbarton Oaks, en Washington. ¿Cuándo? El día del aniversario en cuestión, el 8 de mayo de 1938. ¿Cómo suena? Así:

 

Poco después del estreno, el mismo compositor hizo la presentación pública en París. La obra se adscribe en su llamado período neoclásico, que había arrancado a principios de la década de 1920 con Pulcinella. Como sabéis, esta obra está basada en diferentes materiales de Pergolesi (o atribuidos en ese momento a Pergolesi), pero eso es otra historia que merece su artículo.

En cuanto a los mecenas, Robert Woods Bliss fue un diplomático proveniente de buena familia, que ocupó diferentes cargos por todo el mundo. Mildred Barnes Bliss es conocida hoy como filántropa y coleccionista de arte y provenía también de una familia rica. De hecho, fue la unión de las dos familias la que terminó provocando la boda de los dos protagonistas: fueron hermanastros antes que esposos.

Participaron activamente en la Primera Guerra Mundial, en Europa, y la estancia en París durante la década de 1910 estimuló su interés por el arte. De vuelta en los EE.UU, en 1920 adquirieron los terrenos y comenzaron a construir lo que ha acabado siendo Dumbarton Oaks y que se ha convertido finalmente en una colección y centro de investigación sobre art.

La relación con la música ha continuado siendo estrecha: entre otros, el matrimonio celebró los cincuenta años de casados ​​con un nuevo encargo, nada menos que el Noneto para cuerdas de Aaron Copland.

 

BONUS TRACK | El mismo Stravinsky hizo una transcripción del concierto para dos pianos, que podéis escuchar aquí, aquí i aquí.

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