Reutilización, parodia, homenaje, cita y plagio (4)Tiempo de lectura: 3'

Una nueva entrega de la serie ‘Reutilización, parodia, homenaje, cita y plagio‘ que demuestra que Bach está en todas las cosas.

Antes de desaparecer unas semanas por causa de las vacaciones, allá va el último artículo de esta temporada. Volvemos una vez más a Johann Sebastian Bach. Porque ya hemos hablado de la reutilización y de la parodia, pero eso de las citas y de los homenajes no ha quedado tan claro. Hasta ahora.

En primer lugar, el homenaje podemos definirlo como un guiño. A saber: quien hace el homenaje utiliza algún elemento que honra al original. Pueden ser cuestiones más o menos explícitas. Es decir, puede tratarse de un fragmento que es capaz de pasar desapercibido por las medidas, por las connotaciones específicas. Puede ser casi un secreto entre quien hace el homenaje y el homenajeado, o uno de aquellos chistes que se califican de «internos» cuando se hacen en un grupo donde sólo unos pocos saben de qué va aquella historia.

Como que el calor ya aprieta (de hecho, hace muchos días que hemos sufrido diferentes olas de calor), os dejaré un ejemple bastante tórrido y que, por él mismo, ya es digno de ocupar uno de estos artículos: la versión de Janis Joplin del 'Summertime' de Gershwin.Haz click para twittear

Exactamente como cuando hace unos meses hablaba con el compositor José Miguel Fayos, que decía que había utilizado una melodía procedente del Llibre Vermell de Montserrat para una de sus nuevas obras para banda. «¿Dónde está la canción?» le pregunté. «No la encontrarás: sus notas están dispersas a lo largo de la obra, aumentadas hasta la deformación e imposible de reconocerlas auditivamente.» Así que nos quedamos sin saber cómo sonaba

En otros casos, si el material es más parecido al original (y, por tanto, más reconocible), podemos hablar de una cita. Como si el fragmento del homenajeado se incluyera entre comillas dentro de la nueva obra. No, no es un plagio. Porque la intención no es «dar gato por liebre» sino rendir un homenaje (o una crítica, que también existe esta modalidad) utilizando el material original.

Como que el calor ya aprieta (de hecho, hace muchos días que hemos sufrido diferentes olas de calor), os dejaré un ejemple bastante tórrido y que, por él mismo, ya es digno de ocupar uno de estos artículos. La versión de Janis Joplin del «Summertime» de Gershwin:

¿Qué, habéis reconocido esta introducción y los pequeños motivos entrelazados en el acompañamiento?

Su productor, John Simon, explica que los músicos querían un inicio «como una fuga de Bach», pero que no sabían hacerlo… y que él les propuso este material.

Alguna cosa tiene Bach que no se puede olvidar fácilmente. Músicos de todas las épocas lo han copiado, transcrito, estudiado y le han dado mil vueltas. La leyenda dice que estuvo olvidado en muchos momentos de la historia pero la realidad es que no llegó a desaparecer nunca y vuelve de manera recurrente: Mozart, Beethoven, Schumann, Mendelssohn, Shostakovich,… estos son los más evidentes.

Será que el estilo de Bach está presente en la raíz de la música y entra hasta la cocina, así sin avisar. Y allá se nos ha quedado establecido, escuchemos la música que escuchemos.

 

BONUS TRACK | Otro de los grandes temas que tiene un poco de Bach dentro es «Light my fire» de The Doors. El teclista, Ray Manzarek, explica que la introducción la improvisó desde su formación clásica: «En realidad, es un círculo de quintas muy típico de Bach, del barroco […]. Surgió así, sabes, después de quince o veinte años de práctica.» Ya veis que una vez que Bach entra en la música, ¡sube la temperatura!

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