Óperas de muerte (5): Orfeo ed EuridiceTiempo de lectura: 3'

Sólo hay una cosa peor que morirse en la ópera: que la muerte pase fuera de escena y que el aria espectacular, el gran hit, le toque a él y no a ti. Fallecer sin ni siquiera cantar, vaya.

Ya empezamos la serie ‘Óperas de Muerte‘ avisando que en el escenario de los teatros muere gente. Y si son mujeres, el porcentaje de mortalidad es notablemente más alto. Con el tiempo, las defunciones de los personajes femeninos han ido desarrollando grandes arias, con más o menos sentido en el momento y las circunstancias de la muerte. No es este el caso de Euridice.

Porque la amante del semidiós (y aficionado a la cítara) Orfeo tiene una muerte accidental y bastante ridícula, si me lo permiten los entre 1 y 2 muertos por año que hay en Texas por mordedura  de serpientes… Sí, Euridice es atacada per un reptil con más veneno que la protagonista de la canción de Radio Futura.

En ambos casos, el protagonismo musical se lo lleva el lamento de él. En Monteverdi, con una dolorosa y disonante 'Tu se' morta'. En Gluck, con el aria 'Che farò senza Euridice', que es uno de los grandes éxitos del siglo XVIII.Haz click para twittear

La historia de los dos enamorados es un tópico de unas cuantas óperas pero en el caso que nos ocupa (Gluck), así como en el del autor del más famoso Orfeo (Monteverdi), la muerte de ella es, sencillamente, obviada. En la favola in musica de Monteverdi, la considerada como la primera ópera de la historia, una mensajera informa de la muerte de Euridice. En la azione teatrale de Gluck, la obra empieza después del traspaso de ella.

Pero en ambos casos casos, el protagonismo musical se lo lleva el lamento de él. En Monteverdi, con una dolorosa y disonante «Tu se’ morta«, aunque no es el número más destacado de su Orfeo. En Gluck, con el aria «Che farò senza Euridice», que es uno de los grandes éxitos del siglo XVIII. Pero con una diferencia importante en esta última: Orfeo la canta cuando ella muere por segunda vez (¡sí, morir dos veces es posible en la ópera!).

Orfeo ha descendido a los inferns con la intención de rescatar/resucitar a Euridice. La única cosa que debe hacer es no hablar con ella, no girarse para mirarla hasta volver de nuevo a la tierra y… claro, no puede resistirse a hacerlo, aún cuando ella desconfía de él porque no la mira ni le dice nada.

Resultado: Euridice, 0 – Muerte, 2.

Y él canta desconsolado, qué hará sin ella:

¡Atención! No dice «¿qué haré sin ella?» porque el vídeo anterior corresponde a la versión francesa de la ópera. Gluck la escribió originalmente en italiano pero después la revisó y adaptó para el público francés: no sólo cambia el idioma, también la tesitura de las voces, la orquestación,… ¿queréis saber més? Mirad las bonus tracks.

 

BONUS TRACKS | En la primera versión de la ópera, Orfeo no sólo cantaba en italiano sinó que era interpretado por un castrado. Lo podéis comprobar en la grabación de Philippe Jaroussky. Como en la mayoría de casos de este repertorio, también existe la versión trans, con Janet Baker ocupando de nuevo un papel pensado para hombres.

Y por si no habéis tenido suficiente, una última versión para tenor, pero en italiano, ¡a cargo de Luciano Pavarotti!

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